unas prácticas como profesor de español en Berlín me han hecho ver que lo que de verdad me gusta es enseñar español, mucho es lo que he aprendido, y mucho es también lo que me falta por aprender.
Las primeras clases que dí fueron muy diferentes, al menos en cuanto a sensaciones personales. En algunas me sentí comodo y contento, en otras un poco agobiado, debido a la falta de tiempo, a la preocupación porque mis alumnos comprendiesen todo. Sensaciones diferentes, pero todas me ayudan a mejorar, pensar que se hace bien y que se hace mal, con el fin de hacer de mis clases un momento divertido en el que los alumnos aprendan español, eso si, siempre con una sonrisa en la cara.
Y para terminar un video que poco tiene que ver con la temática del blog, pero ya os dije que intentaría que fuese un blog divertido. Espero os saque esa sonrisa.
Abrazos.
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